¿Qué es el dolor lumbar?
El dolor lumbar, también llamado lumbalgia, es la molestia o dolor que se localiza en la parte baja de la espalda, entre las últimas costillas y los pliegues de los glúteos. Puede presentarse de forma aislada en esa zona o extenderse (irradiarse) hacia uno o ambos glúteos y piernas, dependiendo de si existe compromiso de los nervios de la columna. En la gran mayoría de los casos, el dolor lumbar se clasifica como “inespecífico”, es decir, no obedece a una enfermedad grave de la columna, sino a causas musculares, articulares o posturales que, en la mayoría de las personas, mejoran de forma espontánea con el tiempo.
¿Qué tan frecuente es?
El dolor lumbar es la primera causa de discapacidad en el mundo. Se estima que en el año 2020 afectó a cerca de 619 millones de personas, y se proyecta que esta cifra podría superar los 840 millones de personas para el año 2050, impulsada principalmente por el crecimiento y el envejecimiento de la población1. La prevalencia puntual global se estima en alrededor del 7,5 % de la población mundial, y aproximadamente el 70 % de los años perdidos por discapacidad asociados a esta condición corresponden a personas en edad laboral (entre 20 y 65 años)2. A nivel mundial, el dolor lumbar es además más frecuente en mujeres que en hombres, en todos los grupos de edad.
En Colombia, un estudio poblacional realizado con la metodología COPCORD (Community Oriented Program for the Control of Rheumatic Diseases), que encuestó a 6.693 personas mayores de 18 años, encontró que la columna lumbar fue el tercer sitio de dolor musculoesquelético más frecuente, reportado por cerca del 20 % de los participantes3. En el ámbito laboral colombiano, el dolor lumbar ha sido reportado como la segunda causa de enfermedad de origen profesional identificada por las Entidades Promotoras de Salud (EPS), lo que refleja su estrecha relación con la manipulación de cargas y las posturas prolongadas en el trabajo4.
Estos datos son consistentes con lo observado en el resto de América Latina y el mundo: el dolor lumbar no es un problema menor ni exclusivamente laboral, sino una condición de salud pública que afecta a personas de todas las edades y ocupaciones.
¿Cómo se manifiesta?
Con frecuencia, el dolor lumbar se manifiesta con los siguientes síntomas:
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Dolor o rigidez en la parte baja de la espalda, que puede ser constante o aparecer con ciertos movimientos.
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Dificultad para mantener posturas como estar de pie por tiempo prolongado, agacharse o levantarse de una silla.
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Tensión o espasmo de los músculos de la espalda baja.
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En algunos casos, dolor que se extiende hacia el glúteo o la pierna (lo que se conoce popularmente como “ciática”), a veces acompañado de hormigueo.
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Mejoría del dolor con el reposo relativo y empeoramiento con ciertos esfuerzos, aunque el reposo prolongado en cama no acelera la recuperación y puede retrasarla.
Impacto en la vida diaria
Más allá de la molestia física, el dolor lumbar puede limitar actividades cotidianas como caminar, trabajar, dormir bien o realizar tareas del hogar, y es una de las principales causas de ausentismo e incapacidad laboral en adultos en edad productiva2. Cuando el dolor se vuelve persistente, también puede afectar el estado de ánimo y la calidad de vida, especialmente cuando la persona no recibe orientación oportuna sobre cómo manejarlo. Por ello, entender qué se puede hacer desde la cotidianidad, y cuándo es necesario buscar ayuda profesional, es clave para evitar que un episodio de dolor lumbar se cronifique.
¿Qué puede hacer usted en el día a día?
Las guías de práctica clínica actuales coinciden en que, para la gran mayoría de las personas con dolor lumbar inespecífico, las medidas activas y no farmacológicas son la base del manejo, y suelen ser más efectivas y seguras a largo plazo que permanecer inactivo. Algunas medidas para ayudar a reducir y mejorar los síntomas son:
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Mantenerse en movimiento: evitar el reposo prolongado en cama y continuar, en la medida de lo posible, con las actividades cotidianas habituales, ajustando el ritmo según el dolor5.
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Realizar ejercicio físico regular y progresivo: caminar, estiramientos suaves, fortalecimiento del «core» (musculatura abdominal y lumbar) o actividades como yoga o tai chi cuentan con respaldo en distintas guías clínicas para el manejo y la prevención de recaídas6.
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Cuidar la postura y la ergonomía: al sentarse, levantar objetos o permanecer de pie por tiempo prolongado, alternando posiciones y evitando la sobrecarga repetitiva de la espalda4.
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Recibir información clara sobre el pronóstico: entender que la mayoría de los episodios de dolor lumbar mejoran con el tiempo ayuda a reducir el miedo al movimiento y favorece una recuperación más rápida5.
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Mantener un peso corporal saludable y evitar el sedentarismo, dos factores de riesgo modificables relacionados con la aparición y persistencia del dolor lumbar.
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Evitar el consumo de tabaco, ya que se ha asociado con mayor riesgo de dolor lumbar crónico.
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Cuidar el descanso y el manejo del estrés, dado que los factores emocionales y psicosociales influyen en la forma en que se percibe y se sobrelleva el dolor6.
Estas medidas pueden incorporarse de forma progresiva en la rutina diaria; sin embargo, cuando el dolor es intenso, no mejora o se acompaña de las señales de alarma que se describirán más adelante, siempre se debe consultar a un profesional de la salud antes de iniciar un programa de ejercicio.
Sobre los medicamentos de venta libre
Existen medicamentos de venta libre que, usados de forma adecuada y por periodos cortos, pueden contribuir a mejorar el dolor lumbar5. Se recomienda seguir siempre las indicaciones de uso y, ante la persistencia de los síntomas, consultar al médico, quien podrá orientar sobre la opción más adecuada según cada caso.
Señales de alarma (“banderas rojas”) para consultar al médico
Aunque la mayoría de los casos de dolor lumbar son benignos y mejoran con medidas simples, existe un pequeño porcentaje de personas en quienes el dolor puede ser la manifestación de una condición médica más seria (como una fractura, una infección, un tumor o compromiso neurológico), que requiere evaluación médica oportuna. Las guías clínicas coinciden en identificar las siguientes “banderas rojas”, ante las cuales se recomienda consultar al médico de forma oportuna,8:
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Dolor lumbar que aparece después de un trauma o golpe significativo (caída, accidente de tránsito, entre otros).
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Aparición del dolor antes de los 20 años o después de los 55 años, como episodio nuevo e inexplicado.
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Pérdida de peso inexplicada, fiebre o malestar general asociados al dolor.
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Antecedente personal de cáncer, uso de corticoides o medicamentos inmunosupresores, o consumo de drogas por vía intravenosa.
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Dolor que no mejora con el reposo, que empeora durante la noche o que interrumpe el sueño de forma constante.
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Debilidad progresiva, adormecimiento u hormigueo en una o ambas piernas.
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Dificultad reciente para controlar la orina o las heces, o pérdida de sensibilidad en la zona genital o entre los glúteos (“anestesia en silla de montar”); esta combinación de síntomas es una urgencia médica y requiere atención inmediata.
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Dolor lumbar que no mejora después de varias semanas a pesar de aplicar medidas básicas de autocuidado.
Si usted presenta una o varias de estas señales, no se recomienda automedicarse ni esperar a que el dolor mejore por sí solo: lo indicado es acudir a valoración médica lo antes posible.
En resumen
El dolor lumbar es una de las condiciones de salud más frecuentes en el mundo, en América Latina y en Colombia, y en la gran mayoría de los casos corresponde a un problema benigno que mejora con medidas sencillas: mantenerse activo, hacer ejercicio de forma progresiva, cuidar la postura y recibir información clara sobre su evolución favorable. Existen también medicamentos de venta libre que, usados adecuadamente y por periodos cortos, pueden contribuir al alivio del dolor, aunque siempre es recomendable consultar al médico si los síntomas persisten. Conocer las señales de alarma permite identificar a tiempo los casos que requieren atención médica inmediata, evitando tanto la preocupación innecesaria como la demora en buscar ayuda cuando realmente se necesita.
Referencias
- Ferreira ML, et al. Global, regional, and national burden of low back pain, 1990-2020, its attributable risk factors, and projections to 2050: a systematic analysis of the Global Burden of Disease Study 2021. Lancet Rheumatol. 2023;5(6):e316-e329.
- International Association for the Study of Pain (IASP). The Global Burden of Low Back Pain. Fact sheet. IASP; 2025. Accessed August 19, 2026.
https://www.iasp-pain.org/resources/fact-sheets/the-global-burden-of-low-back-pain/ - Londoño J et al. Prevalencia de la enfermedad reumática en Colombia, según estrategia COPCORD-Asociación Colombiana de Reumatología. Estudio de prevalencia de enfermedad reumática en población colombiana mayor de 18 años. Rev Colomb Reumatol. 2018;25(4):245-256.
- Ministerio de la Protección Social, República de Colombia. Guía de Atención Integral Basada en la Evidencia para Dolor Lumbar Inespecífico y Enfermedad Discal Relacionados con la Manipulación Manual de Cargas y Otros Factores de Riesgo en el Lugar de Trabajo (GATI-DLI-ED). Ministerio de la Protección Social; 2004. Accessed August 19, 2026.
https://www.epssura.com/guias/dolor_lumbar.pdf - Oliveira CB, et al. Clinical practice guidelines for the management of non-specific low back pain in primary care: an updated overview. Eur Spine J. 2018;27(11):2791-2803.
- García DÁ, et al. Abordaje clínico del dolor lumbar crónico: síntesis de recomendaciones basadas en la evidencia de las guías de práctica clínica existentes. An Sist Sanit Navar. 2015;38(1).
- Delitto A, et al. Low back pain: clinical practice guidelines linked to the International Classification of Functioning, Disability, and Health from the Orthopaedic Section of the American Physical Therapy Association. J Orthop Sports Phys Ther. 2012;42(4):A1-A57.
- ARL Sura. Guía de Atención Dolor Lumbar. Adaptada de la Guía de Atención Integral de Salud Ocupacional del Ministerio de la Protección Social de Colombia. ARL Sura. Accessed August 19, 2026.
https://www.arlsura.com/boletin/distribuidores/prestadores/documentos/guia_de_atencion_dolor_lumbar.pdf
Nota: este material tiene fines educativos y de divulgación. No sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud.
